NOCHES DE LUNA...
Estrujo mi
mente a preguntas del por qué, pero sé que la respuesta sólo se haya en tu
corazón. Sólo él sabe el por qué nunca pudimos acabar de ser y todo quedó en un
comienzo sin final.
Y el frio
de la madrugada me despertó esta noche calando mis huesos. Y me sorprendió
envuelta en lágrimas que resbalaban por mis mejillas y caían directas en lo más
profundo de mi corazón. Duele. Duele mucho este dolor inmenso. ¿No hay manera de entendernos y no sufrir? Y me dormí
esperando atardeceres de playa a tu lado que nunca llegaron, y soñé que
contemplábamos la hermosa luna llena bajo el mismo cielo estrellado en nuestro
propio jardín. Tantos sueños que soñé y acabaron en una alfombra de hojas secas
que se llevó el viento…Y esa misma noche nos dábamos un baño de agua tibia en
la piscina de nuestro hogar, jugando bajo el agua a amarnos locamente. Soñé que
tus ojos me miraban el alma y me dejabas por fin entrar en la tuya, rozándonos con
la punta de los dedos y llegando a lo más profundo de nosotros. Pudimos ser,
por fin , y la felicidad llenaba nuestra sonrisa. Soñé que podías verme y
sentirme de verdad y todo se volvía magia… Ya no había más dolor ni lágrimas,
sólo nos empapábamos de la belleza y la paz del amor.
Lo
intentamos de todas las formas posibles y aún sigo buscando explicaciones y
respuestas al por qué. Y aún asoma una
pequeña lucecita de esperanza de que algo cambie escondida en lo más hondo de
mi corazón. Aunque a veces quiera matarla para no verla y escucharla en mi
cabeza… Tal vez lo sepa esa luna que nunca llegamos a contemplar, tal vez
seamos de mundos muy diferentes, tú allá con tu realidad y tu control sobre la
vida, y yo aquí con mis locos sueños y este corazón que me sirve de única guía.
En el fondo siempre lo supe y aún sabiéndolo quise seguir intentando el milagro.
Porque de entre todos los amores posibles e imposibles el peor es aquel que no
te corresponde en la misma medida. ¿Cómo se le explica al corazón lo que la
mente sabe, grita y no quiere ver? ¿Cómo se ahoga un sentimiento que aún crece
más al sentirse rechazado? Mi corazón hoy llora y grita y no sé callarlo. ¿Cómo
se aprende a salvarse de algo así? Amar a alguien que no te ve es un suicidio,
eso cualquiera lo sabe. Y yo me empeñé en cambiar las reglas del mundo, y quise
salvarte y ayudarte con mi amor, creí que eso nos bastaría, sin darme cuenta de
que sólo depende de lo que sienta, quiera y esté dispuesto a hacer uno mismo. Y
en ese juego de lucha intensa entre el bien y el mal nos perdimos y nos hicimos
mucho daño. Y morimos y volvemos a nacer a diario con la huella que dejaron las cicatrices del ayer...
Esta noche
soñé que nos bañábamos a la luz de esa luna, y que París nos encontraba y
arrastraba hacia sus calles envolviéndonos de amor. Soñé que construíamos
juntos sueños de un futuro grande y lleno de proyectos que había dibujado en mi
mente tiempo atrás… proyectos que ni me atreví a contarte nunca, sueños que se
quedaron en meros intentos, en lunas y estrellas de noches solitarias en las
que me despierto gritando tu nombre y buscándote entre mis sábanas. Aún puedo
sentir tus brazos arropándome con tu
calor, aún puedo notar tu cuerpo pegado al mío, suspirando y respirando
profundamente el aroma de la felicidad.
Y me
despierto en medio de esta cruel soledad que me parte el alma, y la realidad
golpea mi corazón ciego, sordo y mudo. Y ya no quiero soñar más, no quiero
llorar más, me rindo, acabo con todo esto de una vez… Pero renunciar a la
esperanza y los sueños es asesinar una parte de mí que aún quiere sentir, ver, y escuchar… Y tú
rostro sigue ahí mirándome, tu boca no me deja despertar del sueño que no llegó
a ser.






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