A MI QUERIDA MADRE

  
Felicidades mi querida madre por estos 41 años desde que me creaste, me diste vida y me ayudaste a crecer dignamente. Felicidades porque si hay una madre que se lo merezca esa eres tú, por todo lo que has hecho por nosotros durante todos estos años.


Gracias por todos los momentos felices que hemos compartido juntas, por enseñarme a enfrentarme a la vida con coraje y sin miedos, por tu valentía y lucha diaria, por tu fortaleza y enorme energía que se contagia por donde tu esencia pasa, por tus ganas de vivir y avanzar siempre. Mil gracias por ser ese pilar dónde nos hemos sostenido siempre, incluso en los momentos de adversidad por los que hemos pasado a lo largo de nuestro camino. Si algo he aprendido de ti es a no rendirme nunca y a hacer de los problemas y derrotas oportunidades para un nuevo comienzo. Como tú siempre nos has dicho sabiamente, y esta es una de las muchas frases tuyas que me encantan, “Todo tiene solución en esta vida menos la muerte”. Mil gracias por tu ejemplo que sin duda ha cuajado dentro de todos nosotros y sin el cual no sé qué nos hubiera deparado la vida. Mil gracias por ser una excelente abuela y cuidadora para mis hijos.
Los años te han ido endulzando y humanizando ante mis ojos. Cuando era pequeña eras mi gran heroína invencible en mi pequeño reino. Con el paso del tiempo y los momentos que hemos vivido he podido contemplar como en pocas ocasiones tu fortaleza se desplomaba y las emociones de alegría y dolor te superaban. Por ello con los años he ido comprendiendo todo lo que un día te reproché egoístamente. Porque nos volvemos egoístas con los padres y creemos que siempre tienen el deber de estar ahí al cien por cien y darlo todo, y cuando le toca a una cumplir con el papel de ser madre es cuando se da cuenta de muchas cosas que en su día no pudo ver, sobretodo que una madre es una persona humana y como tal sufre, padece y tiene otras necesidades para vivir.


Hoy te miro y veo aquella mujer de ojos intensamente azules y penetrantes, una mujer de una firmeza y entereza casi sobrehumana, convertida en una dulce y juguetona abuelita sonriente. Hoy contemplo una mujer cuya piel y cuerpo han padecido las huellas de todo ese esfuerzo, lucha y entrega de todos estos años y casi no me lo puedo creer… Las cicatrices y arrugas en tu piel aún te hacen más bella ahora, porque es ahora precisamente cuando tu alma está completamente desnuda y sin corazas, es ahora cuando ya no tienes que protegerte ni luchar contra nada, es ahora que ya no tienes que demostrar que eres una mujer fuerte que puede con todo, es ahora que puedes SER, cuando por fin puede contemplarse la magnitud de la belleza real de tu corazón. Y ahora más que nunca soy capaz de verte, comprenderte y amarte profundamente.
Espero que la vida me dé la oportunidad de poder compensarte y devolverte con todo mi amor todo lo que has hecho por mí de corazón. TE QUIERO CON TODA MI ALMA MAMÁ. ! FELIZ DÍA DE LA MADRE !

Comentarios

Entradas populares